Experiencia Personal

Ana María W.
Centro Caballito, Buenos Aires
Hola, mi nombre es Ana María, concurro al centro de meditación de Caballito en Argentina y quería compartir mi experiencia con esta meditación.
 
Antes de meditar era una persona que parecía muy segura de sí misma, pero tenía constantes ataques de ansiedad y muchos pensamientos negativos; cualquier noticia me generaba una gran carga de pesimismo. Con la edad empecé a estar enojada conmigo misma sin encontrar un motivo, tenía muy mal genio y no era capaz de encarar nada nuevo por miedo al fracaso. Cuando conseguía algún logro, estaba contenta por un rato y luego volvían los pensamientos sobre qué voy a tener que pagar por este logro.
Tenía muy baja autoestima; siempre esperaba la aprobación de los demás.
 
Me di cuenta que algo no estaba bien en mí. Al ver que todos los intentos con distintos métodos para revertir mi situación no llegaban a un buen resultado, mi médica recomendó algún tipo de meditación para bajar decibeles.
Un sábado por la mañana, un joven sonriente me dio un volante en la calle. Como yo siempre estaba enojada, no entendí por qué él estaba tan contento... Y una semana después empecé con esta meditación. En mi primera entrevista vi que era un método novedoso para mí, desconfié unos 10 minutos y luego concluí que esto no lo había hecho nunca, así que no perdería nada con probar. Y acá estoy después de 2 años.
 
A las pocas semanas empecé a ver los cambios: especialmente pude estar menos ansiosa, poder adaptarme a los cambios con menos angustia y pesimismo, y dormir con menos interrupciones. Me di cuenta de que había otra forma de encarar la vida y pude aceptar las cosas como son (no todas, sobre algunas quiero tener un control absoluto), con lo cual me apliqué con más diligencia a meditar.
 
Agradezco al método porque es ordenado y es fácil de entender lo que pretende y cómo realizarlo. Me fue de mucha ayuda en la primera cuarentena, dado que se adecuó rápidamente al online.
 
Te invito a seguir este método para darte la oportunidad de salir de todos los mensajes y pensamientos que siempre andan pululando por la mente. Es un paso muy importante para tener otra perspectiva sobre nuestro paso por este mundo.
Gracias.
Pablo Boglietti
Centro Caballito, Buenos Aires
Hola, ante todo muchas gracias por tu tiempo empleado en leer mi experiencia sobre esta meditación que me cambió la vida.
Mi nombre es Pablo Boglietti, argentino de 53 años de edad. Vivo en Capital de Buenos Aires y concurro al Centro de Meditación Caballito desde hace tres años. Pero primero, te contaré como vivía antes de conocer el método de esta meditación.
Viví ocultando mi miedo a la muerte, a la soledad, por muchos años. No era suficiente querer y amar a una persona. Al contrario, reconocía con más dolor la soledad, pues el sentimiento de amor se transformaba en dolor y ahogo en el pecho cuando pensaba o me imaginaba en la pérdida del ser amado. Lo único que me motivaba a seguir con mis estudios secundarios y luego universitarios, fue la búsqueda de una respuesta al sentido de la vida y la muerte porque eso solo me aliviaría. Mi curiosidad me llevó a conocer distintas disciplinas de relajación o meditación e incluso buscar en drogas alucinógenas algunas respuestas. Todo lo que encontraba era efímero o pasajero…
 
Así, terminé mis estudios y trabajé como arquitecto. En mi vida sentimental con mi pareja formamos una hermosa familia con una hija increíble. Sin embargo, interiormente seguía buscando.
Un día hace tres años, una persona sonriente me alcanzó un folleto sobre una meditación que, a través de un método, podías encontrar la “Verdad” y saber las respuestas a todas las preguntas. No dudé y me inscribí.
Desde ese día, estoy muy agradecido por haber encontrado este método. Un método sencillo, sistemático y siempre es guiado por asistentes en cada centro.
 
Encontrarás la Verdad que está dentro de ti a medida que vayas practicando el método. Por mi parte mi ansiedad para hacer las cosas desapareció. Las hago en menor tiempo y mejor. La ira o mal humor que tenía hacia las personas se transformó en capacidad de escucha y comprensión.
Si bien mi humor fue algo que me caracterizó, en el trabajo me preguntan por qué últimamente me siento feliz y a qué se debe mi sonrisa. Estos son algunos cambios que vas a experimentar, pero lo más importante, por lo que estoy muy agradecido, es haber encontrado a la Verdad.
 
Si has llegado hasta aquí, tan solo me queda por aconsejarte que comiences con el método. Es una oportunidad única. Pruébalo por un mes, con suma dedicación y sin prejuicios y luego… cuéntame tus experiencias.
Un gran abrazo!!!!
Florencia M.
Centro Palermo, Buenos Aires
Hola, mi nombre es Florencia, tengo 32 años. Empecé esta meditación hace unos años atrás. Me dieron un volante en la calle y yo leí en él que era un método muy sencillo para estar más tranquilo, para ser más eficiente, para estar más relajado y ser feliz en el día a día, estar cómodo siempre. Y era algo que yo venía buscando hace mucho porque tenía un montón de problemas con la depresión. Hacía rato que estaba buscando muchos tipos de meditaciones, pero me costaba mucho concentrarme, focalizarme y hacerme un tiempo para meditar. Entonces no lo aprovechaba muy bien.
En este lugar me dieron la charla y me dijeron que era una especie de escuela a la que yo podía ir infinitas horas al mes e ir desechando de a poco, entonces yo sentí que si alguien me ayudaba todos los días, si tenía un guía y si iba todos los días a meditar, iba a poder hacerme una rutina y tener resultados.
Lo que no me esperaba era tener resultados tan rápido después de la meditación. Antes de meditar era bastante pesimista y mi mente era muy desordenada, y al tener esa costumbre de siempre estar medio deprimida o de ser muy pesimista, en el día a día esa actitud me hacía las cosas muy difíciles, tanto para trabajar como para estudiar o para cualquier cosa que quisiera hacer. Mi energía era muy baja porque gastaba mucha de mi energía pensando.
Desde muy chica siempre tuve una mente muy curiosa, muy existencialista. Me surgían preguntas como “¿De dónde vengo? ¿Para qué estoy en el mundo? ¿Qué es lo que tengo que hacer? ¿Simplemente nazco para morirme?” Y todas estas preguntas con el tiempo se fueron convirtiendo en angustia y en episodios depresivos muy fuertes que no me permitían seguir mi vida con normalidad.
A los pocos días de empezar esta meditación fui notando que iba pudiendo dormir mejor, que empezaba a tener otro sentido del humor, empezaba a estar más alegre y también me podía concentrar mucho más fácil en las cosas que tenía que hacer.
Ahora después de varios años de meditar lo que puedo decir es que realmente no volvería para atrás por nada del mundo. La verdad que estoy muy feliz de haber encontrado esta meditación porque me cambió la vida y ahora yo soy otra persona completamente diferente, y puedo disfrutar mucho más del día a día, de mis cosas, soy mejor en todo lo que hago. También he mejorado desde la calidad humana, de cosas que antes no me daba cuenta y ahora las puedo ver y las puedo modificar. Esta meditación me ha dado la posibilidad de poder abrirme y poder acercarme a personas que por ahí antes, por situaciones de mi mente, no podía o con quienes me llevaba mal y de repente me empecé a llevar mejor.
El agradecimiento infinito que siento por esta meditación y su método, no es posible ponerlo en palabras.
Yo les recomiendo a todos que si tienen la posibilidad de empezar es realmente un paso muy importante, que lo hagan porque la vida es una sola y hay que vivirla bien, y la mente es lo más importante que tenemos y debe estar sana siempre. Saber también que el cuerpo se enferma porque la mente se enferma.
¡Espero que todos puedan hacer esta meditación!